Historia de las gafas

La historia de las gafas es bastante curiosa, ya en anteriores artículos hemos hecho alguna referencia a quién inventó esto o aquello, así que pensamos que podía ser buena idea reunirlo todo y resumirlo en un sólo artículo.

El primer episodio de la historia de las gafas de sol podría comenzar por los pueblos esquimales o inuit, y en general todas aquellas culturas que tuvieron que convivir con el hielo y la nieve, ya que los molestos reflejos que generan no son nada agradables día tras día y incluso puede ocasionar ceguera.

Aquellas culturas tuvieron el ingenio de fabricar, con conchas o madera, estos artilugios que reducían la entrada de luz a los ojos, evitando la ceguera que puede llegar a producir la luz del sol al reflejarse en la nieve.

Tiempo más tarde, el emperador Nerón fue uno de los precursores en el uso de gafas de colores, al parecer se cuenta, y de hecho en la película Quo Vadis? lo refleja, que el emperador Nerón empleaba una especie de gafas cuyas lentes estaban hechas de esmeralda, creyendo que así protegía su vista, cuando probablemente la talla de la piedra le ayudaba a corregir sus problemas de visión. Sea cual fuere el motivo, Nerón las empleaba para contemplar a los gladiadores, una pena que no las pudiera lucir en el Coliseo.

El tercer capítulo de la historia de las gafas sin duda lo merecen los italianos que en el siglo XIII inventaron las gafas graduadas, se dice que fue en Venecia y que se elaboraban con cristal de Murano, aunque el arte de la elaboración poco tardó en extenderse a Florencia, algo que probablemente no fue fácil dado el celo que tenían los artistas venecianos con su savoir faire.

El cuarto capítulo de la historia de las gafas podría dedicarse al ilustre Benjamín Franklin, quien inventó las gafas bifocales en la segunda mitad del siglo XVIII. Hasta que éste tuvo la ocurrencia de pegar dos lentes, todo el mundo aquejado de presbicia y otros problemas visuales estaba obligado a portar dos pares de gafas.

El quinto capítulo lo podríamos dedicar a un tal Edwin Land, quien inventó las lentes polarizadas, una mejora notable para las gafas de sol ya que conseguían bloquear los reflejos, una avance que muchos pueden pensar que se trata de un invento reciente dado que su uso se ha estandarizado en las últimas décadas, y sin embargo es una tecnología que va camino de cumplir un siglo de historia.

El sexto capítulo de la historia de las gafas puede ser la aparición de las primeras lentes de plástico en la década de 1960, hasta entonces todas se hacían de cristal, desde entonces se pudo reducir el peso de las gafas, aplicar toda clase de tintes, y fabricar a gran escala, lo cual redujo su precio notablemente y las convirtió en un complemento de moda.

El séptimo capítulo podría hacer referencia a las lentes progresivas, que empezaron a tener aceptación en la década de 1970. Lentes que en principio se basan en un concepto simplemente, pero que precisaron de grandes avances en tecnología para llegar a ser lo que son hoy, una solución versátil para múltiples estilos de vida.

El octavo capítulo de la historia de las gafas lo podríamos dedicar a las primeras lentes plásticas foto-cromáticas, aparecidas en la década de 1990. Todo un avance que ha evitado a mucha gente el tener que usar dos pares de gafas, unas para interior y otras para exterior, dado que las lentes de estas nuevas gafas se adaptaban a las condiciones de luz, proporcionando confort y protección.

La historia de las gafas sigue, no se detiene, seguro que algún capitulo importante hemos dejado en el tintero, pero ahora toca mirar al futuro. Probablemente los próximos avances en el mundo de la óptica correspondan más a las lentes de contacto que a las propias gafas, no hay más que echar un vistazo al concepto de lentes de contacto con visualizador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *